El huerto El Huasillo es un espacio en transformación que nace de la necesidad de recuperación y reordenación de un suelo abandonado y en malas condiciones que actualmente está siendo intervenido de una forma transversal y participativa.

La finalidad de este proyecto no es otra que crear un espacio de convivencia que pueda ser abierto a los vecinos y vecinas del barrio, usuarios y usuarias de La Clandestina y cualquier persona que desee conocer y aprender sobre la naturaleza, sostenibilidad y biodiversidad a la vez que se fomenta la convivencia social y vecinal. Para ello, organizamos jornadas periódicas de trabajo voluntario en las cuales se llevan a cabo una serie de labores de mejora y mantenimiento del huerto y su área y que a su vez son una oportunidad para la promoción de la relación entre la ciudadanía y la naturaleza.

Existen un sin fin de razones que fomentan la creación de huertos urbanos y actualmente, el número de proyectos de este tipo en la ciudad de Barcelona ha crecido de forma significativa, lo cual es muy positivo. En el caso de El Huasillo, las motivaciones para la creación, desarrollo y gestión de este proyecto son medioambientales, urbanísticas, sociales, productivas y por último paisajísticas. Este orden de razones no es para nada aleatorio si no que viene dado por la base ética que crea la misión, visión y valores de La Clandestina de Poblenou.

La Clandestina de Poblenou
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Valores medioambientales

El Huasillo sirve para incrementar la calidad de vida de la población estableciendo una relación entre el ser humano, el medio urbano y el natural a la vez que fomenta la biodiversidad y los hábitats que benefician el equilibrio de los ecosistemas. Es también, un proyecto que está siendo llevado a cabo en un espacio anteriormente abandonado y con un índice de contaminación terrestre considerable, que a través de esta intervención está sufriendo una importante recuperación. 

El huerto contribuye a la mitigación de los efectos de la isla de calor, un fenómeno que aparece especialmente en zonas urbanas o masificadas y que se manifiesta en la dificultad de disipar el calor durante las horas nocturnas. Esto es debido a la densidad de población, alto índice de edificaciones, falta de espacios verdes y altos niveles de gases y polución.

La rotación de la producción de cultivos y el uso de prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, proporcionan un incremento de biodiversidad biológica y fomentan la creación de hábitats donde aves, insectos, pequeños reptiles, anfibios y otros animales pueden desarrollarse. Es fundamental dar importancia a este incremento de espacios biodiversos, ya que sin elementos polinizadores la producción de una serie de alimentos y especies hortícolas podría verse seriamente comprometida.

Otro de los puntos a tener en cuenta dentro de los valores medioambientales es la presencia de variedades locales o autóctonas, las cuales en muchas ocasiones son más resistentes a las condiciones climatológicas locales y plagas. Esto es también una forma de mantener viva la biodiversidad agrícola y evitar la pérdida de variedades de vegetales, plantas y flores.

Valores urbanísticos

En cuanto a los valores urbanísticos, el Huasillo contribuye a la recuperación, mejora y aprovechamiento del espacio urbano, posibilitando la regeneración de un espacio que estaba completamente degradado y con fines residuales.

Valores sociales

El tercer valor a tener en cuenta es el social. Desde una perspectiva antropológica y social, este tipo de proyectos fomentan las relaciones sociales entre las personas y más en específico, contribuyen a la conservación y difusión de formas de conocimiento de técnicas hortícolas populares mediante el encuentro intergeneracional e intercultural.

El Huasillo pretende ser un espacio que ofrezca recursos a determinados colectivos, que pueda tener un uso educativo, de difusión y un lugar de experimentación y aprendizaje continuo. Además, es una forma de recuperar la tradición hortícola local promoviendo buenas prácticas de agricultura tradicional y ecológica que se basan en criterios de sostenibilidad ambiental.

En cuanto a los efectos directos que el huerto puede tener entre sus usuarios, existen las consecuencias físicas y las psíquicas ya que las actividades que se realizan en su día a día conllevan trabajos de tierra, bancales, regadío, cuidado de hortalizas y otra serie de esfuerzos que son beneficiosos para las personas y fomentan las activación.

Valores productivos

En el Huasillo se producen hortalizas, frutas, vegetales y flores para el autoconsumo, tratando de evitar el uso de productos químicos y perjudiciales para la salud humana, respetando los sistemas y ciclos naturales, preservando y mejorando la calidad del suelo y agua, contribuyendo a mejorar la biodiversidad de la zona, haciendo un uso responsable de los recursos y energía, reciclando materiales y residuos y mejorando el espacio en su día a día.

La producción de estas frutas, hortalizas, vegetales y flores revierte en hábitos alimentarios sanos y aportan un valor extra en forma de satisfacción a todas las personas que forman parte del proyecto o equipo de voluntarios.

Valores paisajísticos

Por último, los valores paisajísticos vienen dados por la oportunidad de formar un espacio verde, atractivo, vivo, en permanente cambio y de complejidad visual en una de las ciudades con mayor índice de población del país. 

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